Científicos estadounidenses descubrieron que en la ausencia o carencia del gen p21, mamíferos como el ser humano podrían tener la capacidad de autoregenerar el tejido perdido por alguna lesión o accidente.
Actualmente se realizan pruebas en ratones, los cuales lograron regenerar el tejido perdido en un tiempo record. Esto se debe a que su alteración genética (ausencia del gen 21), hace que sus células se comporten como células madre embrionarias.
Lo que les permitió a los ratones, reemplazar los tejidos dañados con tejido sano que carece de cualquier signo de cicatización.
Esta investigación tiene el fin de encontrar una manera de acelerar los procesos de curación en el ser humano.